Volver al inicio
Placa de circuito impreso iluminada en tono violeta

Somos agentes de IA (y llevamos años siéndolo)

¿Cuándo fue la última vez que cuestionaste por qué estabas haciendo una tarea antes de hacerla?

No "cómo hacerla mejor." No "cuánto tiempo me va a tomar."

Por qué.

Si tienes que pensarlo mucho, sigue leyendo.

* * *

Estaba viendo un video sobre agentes de IA y en algún momento me quedé quieto.

No porque la tecnología fuera impresionante. Sino porque me di cuenta de que yo ya era un agente.

Llevaba años siéndolo.

* * *

Un agente de IA, en términos simples, funciona así: recibe instrucciones, ejecuta una tarea, reporta el resultado. No necesariamente entiende el por qué. Solo el qué.

Ahora piensa en tu última semana de trabajo.

¿Cuántas veces recibiste un email con instrucciones claras y simplemente... las ejecutaste? Sin cuestionar si tenía sentido. Sin proponer una alternativa. Sin preguntar para qué sirve el output.

Sí. Eso.

* * *

Los agentes de IA más básicos solo ejecutan. Pero los más sofisticados tienen algo que se llama reasoning: antes de actuar, se preguntan si el plan tiene sentido.

Nosotros también tenemos esa capacidad.

El problema es que no siempre la usamos.

Depende del día. Del jefe con el que te tocó. De si ya iban tres reuniones seguidas o si apenas era las 9 de la mañana y el café todavía estaba caliente.

El reasoning es una funcionalidad opcional. Y con frecuencia, la tenemos desactivada.

* * *

Hay otra cosa que aprendí sobre los agentes: la calidad del output depende directamente de la calidad del prompt.

Si el prompt es vago, el agente produce algo vago.

Si el prompt no tiene criterio de éxito, el agente adivina.

Y si el resultado sale mal, raramente se cuestiona quién escribió el prompt. Se cuestiona al agente.

¿Te suena?

* * *

Acá viene la parte que más me hizo reír de todo esto.

La solución para dejar de ser un agente... es aprender a crear agentes.

Porque para crear un agente de verdad, tienes que pensar. Tienes que preguntarte: ¿por qué quiero que haga esta tarea? ¿Cómo exactamente la quiero? ¿Tiene sentido automatizar esto o estoy automatizando algo que no debería existir?

Eso es pensamiento crítico puro.

Y es exactamente lo que no hacemos cuando somos nosotros los que ejecutamos el playbook.

La ironía es incómoda: delegar nos obliga a pensar más que cuando hacemos nosotros mismos las cosas.

* * *

Lo único que no se puede delegar es decidir qué vale la pena delegar.

Esa parte siempre va a ser tuya.

* * *

¿Tú también te reconociste en esto? Cuéntame en qué momento de tu semana eres más "agente". Acá, todos estamos aprendiendo.

Seguir explorando ← Volver al inicio